lunes, 21 de enero de 2013

Los perros ayudan a familias con autismo.



Los perros pueden ayudar a reducir el estrés que provoca el autismo en una familia, revela un estudio

Los científicos de la Universidad de Lincoln, Inglaterra, compararon a 20 familias con perros con 20 familias que no tenían esta mascota.



Encontraron que cualquier raza de perro logra mejorar la comunicación y las relaciones entre los miembros de la familia.

El profesor Daniel Mills, experto en medicina veterinaria conductual utilizó en su estudio grabaciones de video que muestran cómo los perros pueden mejorar los hábitos de alimentación, sueño y conducta de los niños.

Durante un curso de apoyo para padres de niños con autismo, las familias nombraron varias formas en las que su perro les había ayudado, desde el desarrollo de lenguaje y el establecimiento de rutinas hasta usar a la mascota para que, sin confrontación, el niño logre poner atención.
Transiciones


Una de estas familias, los Saunders, decidieron adoptar a Boogie, un cocker spaniel de 18 meses, porque, dicen, Oak, su hijo de cuatro años tiene una relación muy cercana con los animales.

"Oak presenta problemas particulares cuando se trata de salir de la puerta de la casa", le explicó a la BBC Rowan Saunders, el padre.

"Para él, es como si tuviera que saltar a un precipicio".

"Así que comenzamos a usar a Boogie para ayudarle a Oak con este tipo de transiciones, es decir, pasar de una situación a otra. Es una forma de tranquilizarlo, porque piensa que si Boggie puede hacerlo, él también puede".

"Las capacidades de lenguaje de Oak también han mejorado", agregó Saunders.

"Y también su alimentación, porque él se encarga de alimentar a Boogie y le da distintos tipos de alimentos. También el arreglo y peluquería de Boogie ha ayudado porque Oak está aprendiendo sobre hábitos de higiene y limpieza personal".

"En los últimos cuatro meses Oak ha mejorado mucho, y todos los días nos sorprende".

Según el profesor Mills, "hemos recibido muchas sugerencias de maneras en las que los perros pueden ayudar. Sin embargo, hay muy poco financiamiento para investigar este campo científicamente".
Perros alerta


La organización de ayuda Dogs for the Disabled (Perros para los Discapacitados) informó que ha tenido 1.300 llamadas durante los últimos seis meses de padres que preguntan de qué forma pueden ayudarles los perros.

El presidente ejecutivo de la organización Peter Gorbing, señala que "el mantenimiento de un perro es de bajo costo y bajo esfuerzo".

"Previamente la gente se mostraba escéptica sobre el papel que estos animales podrían desempeñar, pero recientemente hemos encontrado un público mucho más receptivo. Las cosas están cambiando rápidamente", agrega.

El estudio de la Universidad de Lincoln fue presentado durante una conferencia de la Royal Society of Medicine (Sociedad Real de Medicina).

En la conferencia también se anunció que el primer "perro alerta", que ayuda a quienes sufren narcolepsia, un trastorno de sueño, empezará a asistir a una niña.

"Todavía estamos en las primeras etapas. Pero si el programa es exitoso, el perro podría cambiar la vida de esta niña", afirma Claire Guest, presidenta de la organización Medical Detection Dogs (Perros de Detección Médica).

Consejos para evitar ataques de perros.


¿Qué hacer si se acerca un perro antipático o no amistoso?

Un perro que se acerca corriendo, que gruñe y muestra sus dientes es muy atemorizante. Lo más probable es que la persona se asuste, y quiera alejarse corriendo, gritando, agitando los brazos y las piernas para protegerse. Los perros pueden interpretarlo como una amenaza y enojar mucho más.

Lo aconsejable (y la forma correcta de actuar) entonces es quedarse parado, no moverse. si la persona corre hay muchas chances de que el perro lo persiga.

Mantener las manos pegadas a los costados del cuerpo.

No agitar los brazos ni intentar golpear al perro.

Permanecer lo máscallado que se pueda.

No gritar

No mirar fijamente a los ojos al perro.

Mirar hacia el suelo o a lo lejos para indicarle al perro que no es una amenaza para él.

Cuando el perro pierda interés y se vaya, lenta y cuidadosamente caminar hacia atrás. No intentar moverse hasta que el perro se haya ido. No caminar nuevamente hacia donde está el perro.

Avisar del caso a una adulto y denuncie el hecho a su municipio
Qué no hacer con los perros

No entrar a una casa o patio sin permiso. Los perros protegerán la propiedad. Pueden pertenecer a un amigo o un vecino y hasta se los puede conocer y haber estado con ellos, pero si sus dueños no están, pueden ver a otras personas como una amenaza.

No burlarse, molestar o provocar a los perros.

No acercarse a un perro cuando está durmiendo. Se puede despertar asustado o confundido e intentar defenderse.

No acercarse a un perro que esté comiendo. Puede querer proteger su alimento.

No se acercarse a una perra con cría. Las madres protegen a sus cachorritos y los defenderá.

Los ruidos fuertes en una fiesta y la cantidad de gente en su espacio pueden asustar al perro.
¿Cómo acercarse a un perro correctamente?

No acercarse a un perro a menos que esté con su dueño y con una correa. Si el perro no está con correa o no está atado, no se acerque, no es seguro.

Nunca corra hacia el perro y su dueño, el perro puede ser asustadizo o pensar que está intentando lastimar a su dueño.

Camine tranquilamente hacia el perro y su dueño y no grite ni exagere.

Siempre preguntar primero al dueño si puede tocar al perro. El dueño es el que mejor sabe cómo se siente el perro. La mayoría de las veces dirán “sí” pero a veces puede no sentirse bien o estar cansado así que el dueño puede decir “hoy no”.

Acércarse al perro de frente, con un leve ángulo, de forma que pueda ver a quien se acerca.

Dejar que el perro huela el dorso de la mano, con los dedos recogidos debajo. No como un puño. Mover la mano lentamente. Si el perro huele la mano se puede acariciarlo suavemente: en los costados del pecho, en el hombro, debajo del mentón.

Lo que no se debe hacer es palmearle la cabeza, poner los brazos alrededor del cuello, ni la cara cerca de la cara del perro.

Si el perro no huele su mano, o se mueve hacia atrás retirándose, no acariciarlo. El perro está diciendo que no quiere ser acariciado.

"La mayoría de las personas creen saber de perros, y esperan que esté siempre emocionalmente equilibrado" dice también el informe.

Luego especifica que "un perro peligroso puede tener cualquier forma o tamaño o tipo. Deberían usar un collar especial con rayas rojas y amarillas para que todos fácilmente supieran que hay que cuidarse de él y que la mayoría de los problemas con animales en centros urbanos se producen por la irresponsabilidad y desidia de los humanos"

El colegio de veterinarios también definió la tenencia responsable.

"Definimos como Tenencia Responsable cuando una persona adulta decide tener un animal y asume la responsabilidad de cuidarlo para su bienestar y salud.

Para ello deberá:

• alimentarlo en cantidad y calidad suficiente

• proveerle agua

• refugio adecuado contra las inclemencias del tiempo

• contención y educación

• costear y hacerse cargo de su salud

• darle buen trato, para que alcance su mayor expectativa de vida

También será responsable por los inconvenientes, daños o transgresiones a las normativas vigentes que éste produzca.

Cada año cientos de perros son abandonados porque sus dueños están cansados de jugar con ellos.

Los perros no son armas. No dejan de morder por estar registrados, tener un chip o estar asegurados.

Hachiko, el perro que espero a su dueño hasta morir de viejo.



Cuántas veces se ha hablado de la lealtad de los animales y en especial la de los perros con el hombre. Pueden soportar ingratitudes, abandono y hasta reprimendas, pero ellos siempre estarán ahí, moviendo la cola, aguardando a su amo. Se les reclama todo pero ellos no piden nada a cambio. No importa que tan malo o duro haya sido su día, su perro estará allí junto a usted.

Tanta lealtad muy pocas veces es reconocida y nadie dedica un día para festejar a su mascota, o casi nadie.

Pero en Japón, en la ciudad de Shibuya quisieron homenajear la lealtad de un can con su amo, un amor que trascendió el tiempo y por qué no decirlo, la mismísima muerte.
Un perro con suerte

La historia de “Hachiko” es realmente conmovedora, nació en Noviembre de 1923 en la provincia de Akita, al norte de Japón. Era un perro de raza Akita, macho y de un intenso color blanco.

La suerte iluminó a “Hachiko” cuando a los 2 meses de edad fue enviado a la casa del profesor del departamento de Agricultura de la Universidad de Tokio Dr. Eisaburo Ueno. El profesor lo llevó a su hogar, cerca de la estación Shibuya, y allí demostró ser un bondadoso y amable dueño. El perro por su parte lo adoraba.

Desde luego, “Hachiko” no podía acompañar a su amo hasta la universidad. Pero lo que sí hacía era dejar la casa todas las mañanas con el profesor y caminaba junto a él hasta la estación Shibuya.

El perro observaba cómo su dueño compraba el boleto y luego desaparecía entre la multitud que abordaba el tren. Más tarde, “Hachiko” acostumbraba sentarse en la pequeña plaza y esperaba allí a su dueño quien regresaba horas después de su trabajo por la tarde.

Esto sucedía todos los días. Así es como la imagen del profesor con su perro se volvió familiar en la estación Shibuya, y la historia de la lealtad de este animal se diseminó por los alrededores con mucha facilidad. Las personas que transitaban por Shibuya siempre comentaban este hecho.

Pero tanta felicidad para “Hachiko” no iba a durar siempre. Una tragedia irrumpió la tarde del 21 de mayo de 1925. La salud del profesor no era muy buena en esos días y repentinamente sufrió un ataque cardíaco en la universidad. Eisaburo Ueno había fallecido antes de poder regresar a su casa. Mientras tanto, en Shibuya, “Hachiko” esperaba por su amo enfrente de la estación.

Muy pronto las noticias sobre la repentina muerte del profesor alcanzaron Shibuya. Inmediatamente muchas personas pensaron en el pobre perro que lo había acompañado todos los días. Varios tuvieron la misma actitud y fueron a la pequeña plaza para convencer al perro de que volviera a su hogar, como si él pudiera comprenderlos.

A la mañana siguiente “Hachiko” fue visto enfrente de la estación, esperando a su amo. Aguardó todo el día en vano. Al día siguiente estaba allí nuevamente y así sucedía día tras día. Los días se volvieron semanas, las semanas meses, los meses años y aún así, el perro iba cada mañana a la estación, esperaba el día entero y al llegar la hora de regreso de su amo, buscaba inquieto entre todos esos rostros extraños a aquél que amaba. No tenía en cuenta las condiciones climáticas, lluvia, sol, viento y nieve no impedían su diario peregrinar al encuentro de su amo, la lealtad hacia su amigo humano nunca pereció.

La lealtad demostrada por “Hachiko” tuvo un extraordinario efecto entre los japoneses pobladores de Shibuya. Él se transformó en un héroe, la figura más amada del área. Los viajantes que se ausentaban por un largo período siempre preguntaban por él a su regreso.

En el mes de abril de 1934 los bondadosos habitantes de Shibuya contrataron a Teru Ando, un famoso escultor japonés, para que realizara una estatua en honor a “Hachiko”. La estatua de bronce fue colocada enfrente de la estación, donde solía esperar “Hachiko”.

Casi un año más tarde, el 7 de marzo de 1935 “Hachiko” murió al pie de su propia estatua debido a su edad, pero eso no impidió que su historia y la estatua de Teru Ando se hicieran famosas por todo Japón. “Hachiko” acudió todos los días, durante los diez años que sobrevivió a su dueño, a buscarlo entre la multitud en la estación.

Ni el calor del verano, ni el frío y la nieve de los crudos inviernos, fueron obstáculos para que “Hachiko” dejara de aguardar por el profesor.

En Japón, durante la guerra Segunda Guerra Mundial todas las estatuas fueron fundidas para la elaboración de armamento, la de Hachiko no escapó de esa suerte y lamentablemente el escultor de tan bella obra fue asesinado. Pero los pobladores de Shibuya continuaban recordando a Hachiko y su mensaje de lealtad. Así fue como decidieron formar una Sociedad para el reemplazo de la estatua de Hachiko, y dicha sociedad contrató al hijo de Teru Ando, Takeshi Ando, quién también era un excelente escultor. La nueva escultura se inauguro en 1947.

Hoy en día, la hermosa estatua de Hachiko permanece en el medio de la plaza enfrente de la estación Shibuya. Podemos encontrar alrededor de ella fuentes, puestos de diarios y revistas y personas sonrientes contándoles la historia de Hachiko a los pequeños o los curiosos.

Cada 8 de abril se conmemora la conmovedora lealtad de Hachiko en la plaza frente a la estación de trenes de Shibuya. Los restos de Chuken Hachiko (en japonés, el leal Hachiko) descansan junto a los de su amo el Dr. Eusaburo Ueno, en una esquina de la sepultura de su dueño, en el Cementerio de Aoyama, Tokio. La vida de este particular perrito fue inmortalizada en dos película, una de ellas japonesa, se estreno en 1987, y su titulo es “Hachiko monogatari” y la otra, una remake estadounidense, “Siempre a tu lado. Hachiko”, fue estrenada en 2009 y fue interpretada por Richard Gere. La historia de “Hachiko” deja una gran enseñanza, y ante todo nos demuestra que la lealtad no es patrimonio de los hombres. Nos recuerda que el amor desinteresado no es una quimera y queuna modesta mascota nos puede dar una brutal lección de humildad y amor.Solo habrá que girar la cabeza y observar cuando nos vamos, que él seguirá ahí aguardando nuestra llegada a casa

Los perros para los niños son buenos amigos

Existen numerosos estudios que demuestran que los perros pueden constituirse en verdaderos pilares de la educación de los chicos, de su desarrollo socio-emocional en forma general y de su autoestima en particular. Ellos pueden enseñarles a:

Valorar la vida: En la sociedad moderna, los niños viven alejados de la naturaleza y cada vez más cerca de objetos artificiales inanimados, con los cuales no pueden establecer una relación recíproca y que, por lo tanto, no necesitan respetar. Por el contrario, la convivencia con un ser vivo no humano, como por ejemplo un perro, facilita el aprendizaje de los chicos en la comprensión tanto de los sentimientos de otros seres vivos como de sus necesidades, lo cual redundará en una mejor comprensión de sus propias emociones y necesidades así como de las de sus semejantes. La consecuencia es un adecuado desarrollo socioemocional de los chicos.

Ser responsables: Si los padres comparten junto a sus hijos el cuidado del perro de la familia, seguramente los más pequeños de la casa aprenderán a una edad temprana a cuidar y alimentar un animal que depende de ellos. Por ejemplo, no se le puede dar a un niño de cinco años la responsabilidad del baño de un perro, pero sí la de darle agua en forma cotidiana. De esta manera el niño no sólo empezará a asumir responsabilidades desde pequeño, sino que llevar a cabo tareas acordes para su edad.

Respetar al prójimo: En muchos propietarios de perros está firmemente arraigada la creencia que estos animales de compañía nunca agredirán a sus hijos. Sin embargo, esto no es una verdad absoluta. Si bien los perros suelen ser muy tolerantes con los pequeños que se han criado con ellos, su paciencia tiene un límite. Si un chico tira de la cola y de las orejas de su perro o lo pellizca, es probable que en algún momento el animal se muestre molesto.Algunos perros en esta situación sólo se alejarán del niño, mientras que otros reaccionarán agresivamente.

Esta última actitud, que seguramente sorprenderá y causará desilusión a muchos propietarios, les enseñará al niño y a sus padres que la convivencia en armonía se basa en el respeto mutuo. Por tal motivo será necesario que los padres les enseñen a sus hijos la importancia del respeto por otro ser vivo, ya que caso contrario será probable que el perro, en algún momento de la convivencia, se encargue de hacerlo por sus propios medios.

El perro como apoyo incondicional: Los animales suelen ser un gran apoyo emocional, diferente de aquél brindado por los humanos. Un perro puede hacer sentir a un niño que es aceptado incondicionalmente ya que no lo juzgará ni criticará. Según algunos psicólogos los perros pueden brindar un afecto duradero, de gran importancia para un desarrollo psicológico saludable.

Estres canino

Las investigaciones han descubierto también que los animales pueden contribuir a reducir el estrés de las personas y, por ende, a mejorar su calidad de vida; no sólo de adultos sino también en niños.

También existen estudios que demuestran que los perros pueden contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas mayores.

“Durante una entrevista una persona de ochenta y dos años me contó que estaba muy afligida porque su perra de dos años de edad ladraba con bastante frecuencia. Esto había motivado las quejas de sus vecinos. Al ingresar en el departamento esta señora me dijo textualmente: ‘Doctor, por favor ayúdeme, no deje que me la saquen. ¿Sabe usted lo que significa para una persona de mi edad entrar en casa y ser recibida efusivamente por alguien? Eso no tiene precio. Además, cómo estaría ella sin mí; no tenemos familia’”, cuenta Gerzovich Lis.

Y agrega: “la señora me contó que su esposo había fallecido hacía cuatro años y que ella había entrado en una gran depresión. Como consecuencia visitaba constantemente al médico, quien le había recetado varios medicamentos para tratar su problema. Sin embargo, dos años atrás una amiga le había regalado un perro. Tanto mejoró su estado de salud que el médico le indicó suprimir la mayoría de los medicamentos. Si bien esta anécdota podría no representar más que un caso aislado, resulta interesante saber que existen estudios científicos que la respaldan”.

Perro: Compañero saludable

El vínculo estrecho que muchas personas suelen establecer con sus animales de compañía ha despertado el interés de varios investigadores de diversas partes del mundo. Los doctores Friedman y Katcher, de la Universidad de Pensilvania, han demostrado, mediante diversos estudios, que la interacción con animales puede ser beneficiosa para la salud de personas con dolencias cardíacas.Uno de estos estudios fue realizado en pacientes hospitalizados en una unidad coronaria.

El resultado fue que la presencia de un animal de compañía en la familia del paciente aumentaba la tasa de sobrevida de esa persona en alrededor de un año en comparación con aquellos enfermos que no tenían esa posibilidad.

Esos investigadores comprobaron que el acariciar, o sólo contemplar a su perro durante unos minutos al día, provocaba una disminución de la presión arterial y del ritmo cardíaco. En relación con los aspectos psicológicos, observaron la presencia de varios factores que contribuían a incrementar la longevidad y disminuir la morbilidad de las personas que conviven con animales:

- La compañía es primordial para la salud mental de los seres humanos.

- La dependencia de los animales estimula en las personas diversos comportamientos relacionados con su cuidado, lo cual las obliga a mantenerse activas.

- El intercambio de afecto contribuye a mejorar el estado emocional.

- Los animales son un estímulo muy importante para que las personas realicen ejercicio. Para la mayoría de los enfermos cardíacos, caminar es una actividad imprescindible y un perro suele ser un excelente compañero de paseo.

Amor de perros: Un amigo fiel

Los perros pueden cumplir distintas funciones de acuerdo a las diversas tareas que sus dueños o guías les encomienden, es decir: por un lado pueden ser entrenados para trabajos específicos, como realizar salvatajes, y también pueden ser facilitadores sociales o terapéuticos.

Éstos últimos “son aquellos que ayudan a que sus propietarios establezcan más fácilmente relaciones con otros y también pueden ayudar a personas con problemas físicos o psíquicos, tanto en su restablecimiento como en su mejor adaptación al medio en que viven”, explica el médico veterinario Claudio Gerzovich Lis, especialista en comportamiento canino y felino.